Bio
El gusto por el dibujo y la pintura lo he disfrutado desde que recuerdo. La escultura ha sido una disciplina en la que me he introducido hace pocos años a través del modelado y he descubierto que resuena conmigo tanto o más que la pintura.
Mi formación se inició en pintura teniendo la suerte de contar con grandes y generosos maestros como Lola Azparren, quien me inició en la pintura, Fermín Alvira quien me inoculó el amor por el arte, Mikel Esparza y Costa Dvorezky me enseñaron todo sobre la mancha, el valor y la temperatura del color, Antonio Lopez y Juan José Aquerreta me enseñaron la importancia de pintar desde la verdad, sin tapujos y Mary Beth McKenzie en la Art student league me dio la oportunidad de ver otras formas de hacer.
Desde mis inicios me he sentido atraída y fascinada por los pintores expresionistas abstractos, por el poder de sus pinceladas y la carga emocional y visual de su uso del color. A pesar de ello, inicié mi andadura desde la figuración a través del paisaje y del estudio de la figura humana, a la que le dediqué muchas horas de contemplación para llegar a conocer las proporciones necesarias del cuerpo y la complicada relación entre sus partes.
Este conocimiento me facilitó muchísimo mi introducción fortuita en la escultura el día que entré en contacto con una pastilla de barro y su modelado fluyó con soltura. El modelado en tres dimensiones con un material tan plástico y agradecido como el barro me hizo salir de la pintura pare centrarme de lleno en la escultura durante unos años.
Conté con la ayuda de Estrella Los Arcos, ceramista local que me dejó disfrutar de la generosidad del barro y me enseñó sus peculiaridades y ritmos y seguí graduándome en Técnicas escultóricas en la escuela de Arte y Superior de diseño de Pamplona y con Grzegorz Gwiazda, escultor Polaco al que admiro profundamente en la Barcelona Academy of Art.
Ahora de nuevo, he vuelto a la pintura, pero desde una posición más libre, más intensa, más vital….estos años centrada en las tres dimensiones me ha dado cosas pero me ha dejado un vacío de Color que ahora ha salido de golpe a la superficie en forma de Abstracción, volviendo a mi fascinación inicial del expresionismo abstracto.
Para mí el proceso de crear es una forma de conectar conmigo misma y con el universo que me convierte en una herramienta o un vehículo para que la obra se complete. Cuando entro en la pintura o el modelado, no soy yo quien decide el camino si no la propia obra.
Cristina Cerdán (Pamplona, 1973)